Desde que contamos con el servicio de garrafones a domicilio en México, las dinámicas del consumo de agua en los hogares del país se han modificado sustancialmente.

Por ejemplo en mi caso, tengo ya destinado un número de cliente por parte de mi distribuidor al igual que los días de ruta cuando me visitan.

Por un lado, ya sé cuándo y quién me visitará para surtir del vital líquido en mi hogar al mismo tiempo que conocemos nuestro consumo para no quedarnos sin agua.

Recuerdo que cuando era niña, nada de esto se hacía y ahora para mis hijos es tan normal ver el camión distribuidor no solo en la colonia, si no en el país en general.

Lo mismo sucede con el agua embotellada que podemos transportar en tamaños más manejables y que los encontramos en las tiendas de conveniencia sin mayor problema.

Sin embargo, en los países desarrollados se vive una dinámica muy diferente.

Al igual que la disposición del agua en casa, es agua que se puede perfectamente consumir en otros países desarrollados, el agua municipal limpia está ampliamente disponible sin mayor problema y sin ningún tipo de camión distribuidor de por medio y todo lo que esto implica.

Entonces, este tipo de países caen en el sector de los países en donde el agua embotellada se basa en la calidad y la conveniencia en lugar de la seguridad y el acceso del consumidor.

Pero, ¿esto del consumo de líquidos embotellados en igual en todos lados?

Por ejemplo, en gran parte de Europa, la categoría que ha experimentado un auge reciente gracias a que los consumidores se alejaron de las bebidas gaseosas altas en calorías se han inclinado por la importancia del agua mineral.

Se ha observado el indicativo de un consumidor dispuesto a pagar una prima basada en el abastecimiento, mientras que el auge del agua de una sola persona en América del Norte ha puesto los precios y la conveniencia a la vanguardia.

Si bien el hecho de contar con líquidos embotellados es un factor en cada región, esta diferencia en el posicionamiento crea diferentes vías para el crecimiento.

Para Europa Occidental (y muchos mercados en Europa del Este), las aguas minerales naturales y las aguas embotelladas de primavera son los tipos de agua predominantes.

Esto es atribuible a la apreciación del consumidor por el agua proveniente de manantiales y pozos naturales.

Debido a esto, las marcas de estilo de vida premium de alto margen como Evian, Volvic, Cristaline y Vittel lideran la región.

Las marcas privadas y de economía representan un segmento relativamente pequeño pero en crecimiento.

Con la recuperación de la economía, muchos europeos pueden permitirse una vez más el lujo de acceder a estas marcas premium.

Danone y Nestlé por ejemplo, deben continuar promoviendo la naturaleza premium de sus productos promocionando sus fuentes.

Pero también puede ser el momento para que las compañías exploren la economía o las marcas de nivel medio para protegerse contra preocupaciones económicas en el futuro y la amenaza de la etiqueta privada.

En fin, mientras que en algunos lugares el vital líquido es escaso, en países como México debemos comprar aparte el agua para beber, en cuanto a los países desarrollados cuentan con el lujo de decidir incrementar su acceso a un nivel premium, si así lo desean.

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fuentes: YouTube, Bonafont ,BBC