El lenguaje es la base de toda comunicación entre seres humanos, es por esta razón que a lo largo del tiempo casi siempre ha existido una lengua predominante que pueda ser utilizada como lengua universal, para proveer a todas las naciones  una lengua que por lo general solo las personas educadas hablan. Dicha lengua universal ha servido siempre para ajustar las balanzas de la distancia y las consecuencias de la misma. Esta lengua es una que a su vez proviene siempre de la capital del imperio más fuerte del mundo en cualquier momento como bien sucedió con Grecia –Latín-; Roma –latín-; Francia –Francés -; e Inglaterra – Inglés-; y ahora los Estados Unidos con la misma lengua.

Esto por supuesto se refiere a las lenguas humanas y a las comunicaciones que existen entre nuestra especie. Sin embargo,  este lenguaje proveniente de nuestras lenguas es uno que por lo general se limita a la humanidad, aunque se ha comprobado que este sistema comunicativo no se limita a la clase humana puesto a que los animales también entienden nuestras palabras aunque también es bien sabido que no los pueden reproducir, algo que me parece algo un tanto poético debido a la blanca inocencia que esto representa.

No obstante,  para que los animales entiendan también nuestras lenguas humanas es necesario que estos estén domesticados, una domesticación donde se les introduce a nuestras lenguas desde que estos son pequeños y nuevos en el mundo, de lo contrario –con los animales salvajes-, esta comunicación no es tan amena. Sin embargo, existe otro lenguaje entendido por los animales tan bien como los seres humanos, un lenguaje que muchas veces puede ser sin palabra alguna: este lenguaje es la música.

La música es el lenguaje más antaño del mundo y nuestro primer modo de comunicación ya que previo al lenguaje verbal, los hombres de las cavernas se comunicaban a través de ruidos y sonidos compuestos que otorgaban un cierto mensaje cuya fuente eran emociones. Lo más interesante de este lenguaje es que aquí no existe la mentira, aunque el  mensaje muchas veces no tiene palabras. Tan es cierto que la música no puede portar mentira que es imposible bailar un tono que no sintamos,  un tono que viene acompañado con un mensaje profundo al cual no siempre se es compatible ergo no se puede imitar por medio de baile.

Dentro del mundo musical,  existen varias teorías de algunos teóricos y analistas quienes afirman que no existe buena o mala música sino solamente gustos. Lo que no dicen es que los mensajes que se transmiten si son buenos o malos, un parámetro medible debido a las acciones que resultan como síntoma del mismo. Por eso yo digo y sostengo ferviente que la música clásica es la mejor de todas, puesto a que elevan el espíritu hacia las estrellas,  y el reggaetón, salsa y toda la música tropical es la peor de ellas ya que las pasiones que evocan y el mensaje que dan es totalmente lo contrario.

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