Cada vez más y más de la vida cotidiana se basa en nuestra conexión con el mundo digital, pero este hecho también hace que aumente las posibilidades de que seamos objetivos o vulnerables a los ciberataques.

Los números no mienten. Según el último informe de Norton Cyber Security Insights en 2017, los ciberdelincuentes se robaron $172 mil millones de dólares de 978 millones de víctimas en 2017.

A nivel mundial, las víctimas informaron una pérdida promedio de $142 dólares más casi 24 horas de su tiempo lidiando con las secuelas.

Sin embargo, si se le pregunta a la persona promedio qué es lo que imaginan que es una víctima moderna de ciberseguridad, lo más probable es que describa a alguien demasiado joven para conocer este término o sus riesgos o a alguien que es anciano y/o tecnológicamente analfabeto.

Desafortunadamente, las características más comunes de una ciber-víctima moderna en el mundo real se extienden mucho más allá de estos estereotipos.

El informe de Cyber Security Insights identifica tres características que la mayoría de los objetivos de seguridad cibernética tienen en común. Veamos:

En primer lugar, según Norton, los consumidores que han sido víctimas de delitos cibernéticos, enfatizan la importancia de la seguridad en línea más que las personas que no son víctimas.

Sin embargo, también es más probable que contradigan este comportamiento a través de errores básicos.

El informe señala que las preocupaciones sobre seguridad cibernética no siempre parecen traducirse en buenos comportamientos, ya que muchos consumidores pueden ponerse en riesgo en su vida cotidiana.

Y esa discordancia se refleja en las tendencias.

Mientras que casi la mitad de los consumidores globales dicen haber sufrido ciberdelitos, aproximadamente el 40% de esas mismas víctimas informan que realmente confían más en su capacidad de mantener y proteger su información personal y datos.

Un posible y lógico culpable de esta contradicción es el exceso de confianza.

Podemos entonces comenzar observando que un buen porcentaje de los usuarios utiliza algún tipo de software de seguridad.

Si bien tener un software de seguridad dedicado es importante, es solo el primero de varios pasos que los clientes deben tomar regularmente para defenderse de las amenazas cibernéticas.

Si la ciberseguridad se puede llamar un viaje, es uno que comienza con el software pero, en última instancia, se extiende mucho más allá.

Otro informe compartido de Norton revela que las víctimas de seguridad cibernética tienden a favorecer múltiples dispositivos y adoptar tecnologías más nuevas.

Sin embargo, quizás lo más importante es que esta correlación sugiere que a medida que adoptemos nuevas tecnologías que pretenden hacer nuestras vidas más convenientes, también debemos ser conscientes y atentos de que estos mismos dispositivos conectados puedan abrir nuevos vectores de ataque para cibernéticos.

Norton descubrió que más de un tercio de las víctimas de crímenes cibernéticos a nivel mundial también poseía una consola de juegos y un dispositivo inteligente, en comparación con el 28% de las no víctimas.

Dijo que también tenían casi el doble de probabilidades de tener dispositivos domésticos conectados que las personas que no eran víctimas.

A pesar de estas cifras, lo más importante no debe ser que estas tecnologías y dispositivos emergentes sean inherentemente peligrosos desde una perspectiva de ciberseguridad.

Debería ser, para decirlo simplemente, que cuanto más conectada estés la tecnología, mayor será tu riesgo teórico de de la ciberdelincuencia.

¿Qué hacer? Dar el primer paso como se mencionó, para ello visita a tu proveedor digital y platica con él sobre el mejor software de seguridad que puedes instalar en tu computadora un antivirus y comenzar a educarte sobre qué más conlleva el auto cuidado de un ciberataque.

Esto nos lleva a otro tema importante que consiste en proteger los ¨fierros¨ que viene siendo el hardware.

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Fuentes: Abasteo, YouTube, Gob.mx